lunes, noviembre 21, 2005


De la neblina Xalapeña a la ciudad de México en el aniversario de la Revolución Mexicana

Domingo 20 de noviembre. Amanece como anocheció. La niebla cubre la ciudad y las montañas que la rodean. La lluvia termina con el amanecer. No, no sale el sol, sólo la lluvia ha cesado. Antes de levantarme leo un fragmento de El equipaje del viajero de José Saramago. Desayuno y converso con mi hijo, quien hoy no fue al hospital. Salimos a comprar una sudadera con gorro para él y ropa térmica para mí. El otoño está terminando y se siente un invierno frío que llegará en pocos días.

Es el día del aniversario noventa y cinco de la Revolución Mexicana. Después del mediodía, nos despedimos de mi hijo y salimos de Xalapa. Al entrar a la carretera, nos adentramos también en la niebla. La niebla nos impide ver el bosque y las praderas verdes. El ascenso es lento. Vamos en una fila de autos y camiones. Sólo alcanzo a distinguir hasta el tercer vehículo que circula delante de mí. La niebla lo cubre todo.

Por fin, terminamos el tramo de curvas ascendentes y salimos de la niebla. Llegamos a Perote. Pasamos por tortas de jamón serrano y seguimos avanzando.

Mientras conduzco el vehículo, escucho música mexicana y pienso ¿Qué pasó con la Revolución Mexicana? ¿Cuándo se terminó? ¿Se terminó cuando asesinaron a Emiliano Zapata en Chinameca o cuando asesinaron a Pancho Villa en Parral? ¿Se terminó cuando se fue desterrado José Vasconcelos, después de ser reprimidos sus correligionarios y asesinados algunos de ellos, y ser cometido el primer gran fraude electoral del Partido Nacional Revolucionario?, ¿terminó con el régimen del General Lázaro Cárdenas, quien fue el único presidente en llevar a la práctica lo que se había escrito en la Constitución de 1917?

¿Qué nos queda de la Revolución Mexicana? La primera del siglo XX. Nos queda un desfile que pretende ser deportivo cada 20 de noviembre. Nos quedan las fotografías del archivo Casasola. Nos queda la remembranza de la osadía de Pancho Villa al invadir Columbus, que nos narra Ignacio Solares en Columbus. Nos quedan las películas filmadas por los gringos en los sitios de las batallas. Nos queda el libro México insurgente de John Reed. Nos queda Los cañones de Durango de Juan Madrid.

Nos queda el sufragio efectivo.

Nos quedan las imágenes de los jinetes Emiliano Zapata y Pancho Villa, qué en el día anterior al aniversario de la Revolución Mexicana desfilaron por las calles de Caracas llevados en carteles por los venezolanos y que nos narra Paco Ignacio Taibo II.

O no sirvió de nada, cómo dice Don Antonio Gómez, el último de los Dorados de Villa.

Estamos llegando a la ciudad de México. En la caseta de la autopista compramos Reforma. En la primera plana una foto del polémico Presidente venezolano, con sombrero ancho y cantando con mariachi en una plaza de Caracas.

5 comentarios:

Julio César dijo...

La revolución terminó... pero terminó como utilería electorera, como una etapa romántica al mero estilo de hollywood y hasta parece que la inventaron en un set.

Pero los que sabemos y queremos creer que hay mucho más, la revoluciñon simplemente está aletargada, esperando algun magistral hecho que nos saque del estado de zombies y nos demos cuenta que la apatía es el cemento alrededor de nuestros tobillos.

Uy, mejor le paro, que ya hasta parezco presidente municipal. Ja- Salu2 y buen Lunes!

Rodrigo Albornoz dijo...

tantas preguntas
tuyas son las dudas o de muchas mexicanas?

Eleonaí dijo...

Rodrigo:

Las preguntas que escribí son sólo mías.

Julio César:

La próxima Revolución será sin derramar sangre. Quiero que sea con votos. El tuyo, los de todos los mexicanos, el de mi hermano que vive lejos de aquí y que ya puede votar y el mío.

Mexicanos: Sin distinción de genero.

ralbornozp dijo...

eleonai
creo que las revoluciones, o los pasos a estadios de libertad o los grandes cambios deben ser valorados en el momento cuando se producen o en perspectiva de ese momento.
En chile es habitual que siempre nos preguntamos sobre que quedo del plesbicito del no (que es el acto electoral con el que se derrotó la dictadura de pinochet), pero la pregunta se hace con códigos actuales y, creo, no es justo,.
una última cosa, a tus otros blog no puede entrar
que estés mjy bien y te visito luego

Eleonaí dijo...

Rodrigo:

Si recuerdo el no mayoritario de los chilenos. El año pasado el diario La Jornada, con motivo se su vigesimo aniversario edito un libro con sus mejores portadas, una de ellas es la del NO. No a la dictadura.

Ya revise el acceso a comentarios de mis otras páginas. Si gustas puedes escribir.