lunes, enero 02, 2006


Año Nuevo

Recibimos el 2006 con la tradicional cena. Al estar muy cerca la media noche subimos a la azotea a ver los fuegos artificiales. Cohetes, luces, ráfagas, explosiones de color. Llegó el Año Nuevo.

Nos dimos el abrazo y nos deseamos felicidad. En el brindis destacó una cuestión común: Queremos un mejor país. Y lo queremos mejor para los niños, para los jóvenes, para las nuevas generaciones.

Después del medio día salimos a Huatulco.

Atravesamos la Sierra Madre del Sur. Macizos montañosos. Bosque verde. Se notan ya algunas laderas, tierras escarpadas, con lunares sin bosque. Seguimos perdiendo bosque.

En lo más elevado de nuestra travesía encontramos niebla. En ocasiones la niebla quedaba entre montañas menos elevadas qué la de la carretera por la que transitamos. Una carretera con tantas curvas qué nos duró en terminar 6 horas y media.

Al ir llegando la oscuridad el paisaje fue cambiando. Del bosque de pinos, ocotales, se hizo de árboles menos altos. Pasamos por el bosque tropical. Al ir al lado de una cañada tuvimos a la vista el anochecer, con un cielo que se transformó de azul a grisáceo, iluminado sólo por la Luna. Nos detuvimos brevemente en Candelaria Loxicha. Pasamos por Pochutla. Llegamos a La Crucecita, Huatulco a las 9 de la noche.

Iniciamos el año viajando. Estamos en Huatulco.

1 comentario:

Julio César dijo...

Pues para variar, llevasmi imaginación anclada a tu equipaje fuertemente.

Espero que este año los viajes te lleven hasta donde tus sueños se cumplen por montones, porque de ir de polizón termine por pegárseme algo.

Feliz año viajero, por cierto, ese platillo se veia super apetitoso, ya hasta quiero más.