domingo, noviembre 18, 2007

Zócalo

Emergimos a la superficie en la estación Hidalgo del Metro -tren subterráneo-. Caminamos por la Alameda, la misma que pintó Diego Rivera un tarde de domingo. En la Avenida Juárez nos unimos a los contingentes. Respeto a la diversidad. Vimos el Palacio de las Bellas Artes que anuncia una exposición homenaje a Diego. Miles marchaban, nosotros con ellos. Alto al cruzar Lázaro Cárdenas -Eje Central que va del sur al norte de la inmensa ciudad de México. Segimos por Madero, la calle que se llamaba De los Plateros y que el mismo Pancho Villa renombró en homenaje al Presidente Martir -Francisco I. Madero- cuya efigie nos recibe para ingresar, muy lentamanete, al Zócalo. Por los portales avanzamos hasta poder ingresar a la plaza, ésta está llena. Dicen los que la han medido que es la segunda más grande del mundo. Somos cientos de miles. En el asta del Palacio Nacional ondea la Bandera, también en el centro de la plaza.

Hoy estuvimos en el Zócalo, corazón político de México, en la Tercera Asamblea de la Convención Nacional Democrática. Los acuerdos:
  • Resistencia a la escalada de precios por el alza de impuestos a los combustibles
  • Defensa del petróleo y energéticos, son patrimonio de la Nación
  • Defensa del maíz y del campo
  • Apoyo a Tabasco y Chiapas


Y seguimos.

1 comentario:

Juana Gallo dijo...

¡Oh!, cómo me hubiera encantado andar allí...

Saludos