
Está ubicada en el centro histórico de Xalapa. Hoy nos congregamos en ella miles de ciudadanos en defensa de la industria petrolera mexicana. Dijimos no a la privatización de las actividades de la explotación del petróleo y el gas, que están reservadas al Estado Mexicano en la Constitución.

Dijimos si a una reforma de Petróleos Mexicanos, que respete la Ley Suprema y que permita que esa industria sea el impulsor de la economía que la Nación necesita. Autónoma, con una administración eficaz y eficiente, liberada de la corrupción de quienes la dirigen y del actual sindicato, indigno de los trabajadores petroleros mexicanos. Dijimos sí al futuro, por todos los mexicanos.

